Fecha 3 de julio de 2009
Lugar Sevilla
Febrero de 2008 fue un punto de inflexión en el desarrollo de la red
social mas significativa del momento. Con la traducción de su interfaz
inicialmente a mas de 40 idiomas, Facebook pasó de tener 40 millones de usuarios en el mundo a 230 millones en Julio de 2009.
En Argentina el crecimiento fue exponencial. Pasamos de ser cerca de
40.000 a 4 millones de personas, mas del 10% de a la población total, y
un número mas que significativo de la demografía ABC1.
Con esta base era mas que probable que los alumnos universitarios
estuvieran masivamente en Facebook. En diciembre de 2008 mi cátedra
universitaria en Buenos Aires decidió que era el momento adecuado
-siguiendo algunos lineamientos metodológicos del Digital Etnography Project de Michael Wesch de la Kansas State University- de hacer un análisis etnográfico digital del uso de los estudiantes universitarios locales de Facebook como herramienta de diseño ontológico.
Se definieron dimensiones de análisis (Arquitectura, Identidad, Participación, Comunidades Virtuales, Convergencia de Medios),
se replanteó en forma radical la idea de enseñanza de broadcast, se
redefinieron funciones de los docentes -convertidos esta vez en líderes
de proyectos, integradores y documentalistas-, se hizo un trabajo de documentación muy detallado,
se alteró en forma drástica el espacio de teóricos que evino, de en
escenario del docente en un espacio como ámbito de producción
colaborativa de los alumnos. Se generó un área de ensayos y de análisis dinámicos que fue siguiendo pari-passu la elaboración del colectivo.
Si bien el proyecto recién se cerrará el 22 de Julio con una primera
fase de evaluación formal. y necesitará de muchos meses para procesar
los hallazgos, parte de la producción de hipótesis y su validación por
parte de los propios alumnos, ya contamos con excelentes registros y
productos provisionales que merecen su puesta en común y circulación en
un evento de redes sociales en la práctica.
Mas allá de haber distorsionado hasta los límites la arquitectura de Facebook como máquina de producir conocimiento colaborativo, nuestra inmersión en esta primera interfazde un sistema operativo social masiva, nos ha resultado fascinante como diseño de un espacio de producción edupunk -siguiendo lineamientos en ebullición de Brian Lamb, Jim Broom, Stephen Downes,
etc.-, que permiten imaginar nuevos formatos de producción par a par
inéditos, provechosos pero sobretodo en consonancia con las tesis de El maestro Ignorante (digital).
Lo que el proyecto reveló no es tanto que las redes ponen a la
educación tradicional contra las cuerdas -algo presente en los trabajos
de Gregor Gimmy-,
sino que la producción colaborativa pone en cuestión la misma idea del
análisis y la función tradicional del experto-como se ve en el trabajo
de Andrés Ortiz-. Para nuestra sorpresa disciplinas como el
análisis de las redes sociales se sienten incómodas por las propias
redes sociales (Isidro Maya), al punto de que muchas veces los sitios reales no se compadecen con los requisitos del análisis, y en mas de una oportunidad el propio Facebook fue decretado como una no-red social.
Por otra parte parece haber una contradicción creciente entre las
prácticas sociales en red, y las necesidades del marketing o el
branding on line. Estas asimetrías y tensiones revelan contradicciones
(¿irresolubles?) entre las lógicas del mercado (¿también las de la
acción social?) respecto del comportamiento ácrata, neohippie y
crecientemente descentralizado de las redes (como se verá en la
ponencia de Genis Roca.
Lo que estamos apreciando en estas idas y vueltas de las redes entre la
liberación y la dependencia, es el resurgimiento de la tensión que Fred Turner, detectó en From Counterculture to Cyberculture, Steward Brand, the Whole Earth Network, and the rise of digital utopianism, entre cibercultura libertaria y cooptación tecnodeterminista.
Sería ingenuo suponer que esta vez si, uno de los dos extremos
prevalecerá. Ciertas distancia histórica y cierta precaución
epistemológica debería inclinarnos a usos moleculares, rizomáticos,
acotados -pero no por ello menos potentes- de las potencialidades
instituyentes de las redes sociales, permanentemente amenazadas por el
imaginario instituido de las instituciones en cuyos intersticios
afloran.
Para mayores detalles ver http://www.proyectofacebook.com.ar & www.catedradatos.com.ar
Vídeo
Producción Servicio de Vídeo UNIA
Conferencia
Debate
La gran
pregunta que se plantea al inicio el profesor Piscitelli es que no
sabe si hablar de una nueva educación en las redes sociales o de
redes sociales en general. En todo caso se decanta por plantear un
escenario de crisis en la comunicación tradicional. El marcao
general lo establece esta cita reciente: " Si quieres cambiar un
cementerio, no puedes esperar gran ayuda de los que están
dentro" Inma Tubella, rectora de la UOC en un artículo en EL
PAÍS.
En palabras de Piscitelli estamos en el
horno, pero no podemos usar la tecnología sin
pensar sobre ella y por eso su propuesta es pensar un mundo de manera
distinta. El primer planteamiento que aclara es que asistimos al nacimiento de una nueva clase cognitiva:
los nativos digitales, que tienen de 15 a 30 años y que su ecología
está basada en la apropiación de información, de tecnología.
Recientemente el profesor Piscitelli ha publicado el libro “Nativos
digitales, Dieta cognitiva, inteligencia intuitiva y arquitectura de
la participación” (http://www.nativos-digitales.com.ar)
donde su primer capítulo está dedicado a este asunto. Y aclara que
el concepto de “Nativo Digital” puede ser criticado por
reduccionista pero que si entendemos el entramado conceptual en el
que se inserta encontraremos “Colonos Digitales” (los nacidos
antes de los años 80 en Estados Unidos), los “Excluidos Digitales”
(aquellos que habiendo nacido en los años 80 no tienen acceso a la
tecnología como la tienen en Estados Unidos, véase todos los países
latinoamericanos) y por último los “Inmigrantes Digitales”
aquellos que no habiendo nacido en Estados Unidos tampoco pertenecen
al rango de edad propuesto.
Siguiendo la idea de Ludwig
Feuerbach de que somos lo que comemos: ¿Cuál es la
dieta cognitiva y cultural de los nativos digitales? Pues
probablemente, plantea el profesor Piscitelli, han jugado 10mil horas
a videojuegos han visto 10mil horas de televisión y han tenido unas
5mil horas de lectura. Es entonces normal que para los nativos
digitales el mundo pueda ser un escenario de su juego y la red sea el
elemento socializador en el que dominar los medios de producción
digital.
Utilizando a (el proyecto) Facebook
como estandar de red social, que da acceso, por primera
vez, a muchos usuarios de internet, el profesor Piscitelli traza una línea crítica sobre el alcance y la desmesura de las
redes sociales. Porque el pensamiento sobre redes, y la
cibernética en sí, ya empezó en las Conferencias Macy en los años
50 en donde la transdisciplinariedad y la organización en
ecosistemas complejos ya se estuvo estudiando.
Facebook tiene 5 años que
en “tiempo digital” puede ser como 100, está muy
internacionalizada y es puerta de
oro para muchos usuarios y se convierte en la primera herramienta
digital pensada para ser “retrovisora” del pasado, para encontrar
a viejos amigos y amigas de la escuela y se convierte, entonces, en el
primer sitio de reunión virtual para nativos e inmigrantes
digitales. En esta lógica tecnocultural se desplaza el libro en
favor de la pantalla. Ahora vivimos dentro de la pantalla, y en la era de la cuarta pantalla: del cine, al televisor, luego
el ordenador y ahora el teléfono móvil. También asistimos a la era de la convergencia de las comunidades y donde,
como ocurre en Facebook, nunca fue tan fácil publicar, ya que la
propia lógica de la herramienta implica la publicación de
contenidos.
Facebook, que puede morir
aunque su crecimiento exponencial sea de más del 566%, sus 240 millones
de usuarios le llevan a ser uno de los “países” más grandes del
mundo y aún así eso no evita que pueda caer en el olvido rápidamente. Si esto ocurre será por
algo nuevo que incluya algunas de las “nuevas formas” de
escribir, de pensar y de comunicar: la videoinscripción. El profesor Piscitelli hace una
parada en su discurso para mostrar algunos audiovisuales que hacen
referencia a su idea de la “videoinscripción”, la escritura
audiovisual donde el bolígrafo es la cámara de vídeo. Esa es la
escritura, esa es la publicación, y hay que recordar que Facebook
contiene en su plataforma más vídeos que Youtube y más fotos que
Flickr, servicios de referencia en el ámbito del vídeo y la imagen
estática respectivamente.
La
televisión que consumen los nativos e inmigrantes digitales, es en
palabras del profesor Piscitelli, “la mejor narrativa del mundo”
donde se están dando recombinaciones inéditas, donde series como
“Lost” nos permiten pensar mejor y apunta la idea de que, los grandes
escritores, los grandes autores de la literatura contemporánea, son
los guionistas de series de televisión. Y es porque estos proyectos narrativos
están pensados desde la máxima de la apropiación, donde se navega la información en distintos soportes y que de
alguna forma cumplen la propuesta de Steve Jobs de “Rip, Mix and
Burn”. Para conocer en profundidad todos estos cambios, los de la
cultura digital y de la complejidad, el profesor Piscitelli
recomienda encarecidamente la lectura de “Convergence Culture” de
Henry Jenkins .
La pregunta, desde la perspectiva
educativa, sería ¿cómo articular una experiencia efectiva de
relación alumno – docente en este nuevo contexto? Porque el
alumnado sabe mucho más de lo que sabe el docente y porque no se
trata de tecnología punta, es posible otro tipo de educación sin
recurrir a tecnología específica. Y si el libro de Jenkins es una
referencia para entender la cultural digital, también es fundamental lo que J. Ranciére escribió en
“El maestro ignorante”: donde el docente está atento a todo lo
que no sabe y sobre todo a lo que el alumnado le puede enseñar ("Se puede enseñar lo que se ignora…"), esa
debe ser la actitud de la docencia en una sociedad en red.
Ya en el apartado de debate el profesor
Piscitelli completa algunas de estas ideas aportando de nuevo que es
muy fácil caer en el reduccionismo y las megacorporaciones
capitalista saben usar bien a la publicidad para fomentar las
divisiones y lo importante es que estemos atentos a lo que hacen,
cómo lo hacen, para aprender y hacerlo mejor. Y está claro que hay
que ser crítico porque sino corremos con el riesgo de que la
ciberdemocracia se convierta en una cibercracia.
Y concluye, haciendo de nuevo
referencia a la educación, y a las competencias básicas de
cualquier docente que requieran de atención de su alumnado. Los
docentes tendrán que ser comunicadores superlativos (sabrán pararse
a escuchar, son animadores y tendrán presentes los recursos teóricos)
al mismo tiempo que poseerán una enorme habilidad en inteligencia emocional.
En el fondo hay una crítica hacia el experto, hacia el que más
sabe, hacia el que requiere, con su tono de voz, con su forma de
hablar, de toda tu atención. Hay una crítica al planteamiento de Lacan expresado
“moi, la vérité, je parle” (yo, la verdad, es la que habla) que es
contestada por la sentencia del profesor Piscitelli: “los nativos digitales no aguantan a los parlanchines”.
Crónica escrita por Pedro Jiménez | ZEMOS98
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