Las redes sociales en la esfera política | Antoni Gutiérrez Rubí Imprimir E-Mail

Conferencia de Antoni Gutiérrez-Rubí en el encuentro Las Redes Sociales en la Práctica

Fecha 3 de julio de 2009
Lugar Sevilla
 

 

Antoni Gutiérrez Rubí

 

 

 

Sinopsis

 
Los cambios en el uso de las nuevas tecnologías por parte de la ciudadanía han generado también cambios en la manera como nos comunicamos, y estos cambios han afectado por supuesto a cómo nos queremos comunicar con los políticos y a cómo esos políticos se deben comunicar con nosotros. En mi ponencia quiero destacar esos cambios sociales, económicos, culturales y relacionales y cómo se generan los nuevos actores políticos.
 
La nueva ciudadanía ha desarrollado diez grandes características que afectan a la comunicación política y que deben tenerse muy en cuenta no solo en el futuro sino en el presente, y son los partidos políticos los que deben acercarse a esa nueva manera de entender la ciudadanía activa, mediante nuevas herramientas de la denominada web 2.0. Hay un cambio en la interactividad, en las conversaciones y en las maneras de comunicarse.
 

Vídeo+ presentación

Producción Servicio de Vídeo de la UNIA

 

Conferencia

Debate

 

 

Crónica

Antoni Gutiérrez Rubí es presentado como experto en comunicación política y haciendo un enlace con lo planteado el día anterior por Genís Roca se plantea su posición como consultor de grandes organizaciones, en este caso, partidos políticos. Es un activo blogger ( www.gutierrez-rubi.es ) y ha trabajando en ámbitos como el de política y género. Antoni Gutiérrez Rubí empieza su conferencia mandando un fuerte abrazo a Francis Pisani que por leves problemas de salud se tuvo que ausentar y cambió el programa del día.

El planteamiento del ponente es que lo que está ocurriendo con la política y las redes sociales puede asemejarse a lo que pasó con los turistas que se quedaron fotografiando y grabando en vídeo el tsunami de 2004 y no percibieron que aquellas olas extraordinarias acabarían afectando e inundando a ellos mismos. ¿Por qué no hay en la sala ningún representante de un partido político o cargo público? ¿No se enteraron? Los políticos están haciéndole fotos a la ola.

A pesar de este asunto Antoni Gutiérrez Rubí hizo una introducción al uso de las tecnologías de comunicación y la política en los últimos 4 años. En 2004 fue el momento del PÁSALO (sms distribuido a partir de la desinformación del gobierno de José María Aznar los días posteriores a los atentados del 11 M y previos a las elecciones generales). La acción política a través de la telefonía móvil se generó no por el teléfono en sí sino por la posibilidad del “reenviar a todos los contactos de la agenda”, funcionalidad que probablemente muchos ciudadanos descubrieron ese día. Cada usuario se convirtió en un nodo difusor de información (con el componente de identificación emocional y personal de los mensajes, conoces personalmente al destinatario del mensaje), mientras la radio transmitía información de contexto, la televisión se centraba en otras cosas, los teléfonos móviles transmitían acción, urgencia por hacer algo. Cuanta más información de contexto había más SMS se reenviaban, la radio y la red se retroalimentaron.

En 2008 es la época del TWITTÉALO. Si en los SMS se enviaban a toda tu agenda con Twitter (y el uso del “@” para replies o menciones, el “RT” para reenviar o el “#” para crear etiquetas trazables) constituyes una agenda que en sí misma te genera una identidad. "A quién sigues" habla de "quién eres" al mismo tiempo que estás hablando con tu audiencia, enviando mensajes. El contexto está presente, ahora estamos en abierto y existe un nuevo concepto de privacidad. El SMS llegó a mucha gente pero las redes no estaban abiertas, no estaban integradas, ahora el potencial político que dan las redes contextualizadas es de crecimiento exponencial. Y es que además el crecimiento de Twitter ha sido de un +14448% en apenas un año. En 2009 se estima que hay 18,2 millones de usuarios y ya empieza a utilizarse como herramienta de contexto: ejemplo de ELPAÍS.com con el golpe de estado en Honduras que colocó en su portada un seguimiento de lo que se decía en Twitter sobre Honduras.

En una segunda parte de su ponencia Antoni Gutiérrez Rubí pasó a explicar algunas de las prácticas de acción política que se están dando en las redes sociales. Prácticas de resistencia, como en el caso de Irán y la “revolución verde en Twitter” en la que gracias a la red social las reivindicaciones de Mousavi y los que le apoyan ha tenido una repercursión internacional, hasta accedieron a la petición del departamento de estado de Estados Unidos que le pidió a Twitter que retrasara la parada técnica prevista por motivos de mantenimiento. Las redes sociales son ya una fuente de información para los medios tradicionales.

Otra práctica es la censura, la resistencia de los gobiernos a Internet es grande en muchos países, como India, Marruecos, Sudán o los casos más conocidos de China el ponente muestra este mapa publicado por EL PAÍS. La responsabilidad de esta censura es compartida con las grandes empresas (Google, Nokia, Siemens) que colaboran tecnológicamente para ajustarse a las peticiones de los gobiernos censores. Y además como le pasa a Google en China no es ni siquiera una buena medida comercial porque su competidor Baidu (que no omite ningún sitio web) está muy por encima del gigante buscador.

Otra práctica política en las redes sociales es la agresión, entendida por el reforzamiento de los extremismos políticos refugiados en internet. La extrema derecha resurge en Estados Unidos y las redes más activas y en crecimiento suelen ser grupos extremistas. Las redes sociales fomentan un mayor nivel de agresión verbal como el caso de “no hablo español gilipollas” chaquetas bomber “contra” la inmigración latina en Estados Unidos.

Pero también encontramos que las redes sociales es un buen espacio para la denuncia. Como por ejemplo el caso de “Esperanza Marchita” una candidata virtual promovida por la ciudadanía mexicana que utilizando la posibilidad votar por un candidato no registrado propone votar a esta candidata virtual. La red ha generado una expectativa ante el fenómeno, puede conseguir un 15% de los votos en las cercanas elecciones en todo el país. El voto nulo como denuncia. 

Siguiendo con la identificación de prácticas políticas: las redes sociales son usadas como armas de guerra y el ejemplo más reciente y patente de ello es la propaganda israelí. El ejército de Israel, en su últimos ataques a palestina también “bombardeó con propaganda”. El gobierno israelí contrató a expertos en internet que diseñaron una guerra informativa en la que arrasaron sin mayor problemas (y en occidente y el resto del munto no hubo un rechazo tan potente a la guerra). Usó portavoces en todos los idiomas, crearon páginas de “defensa digital”, inundaron la red de vídeos.

Como acción de comunicación las redes sociales son atractivas para los políticos, hay parlamentarios tuiteros pero en líneas generales, comenta Antoni Gutiérrez Rubí, hacen un uso muy instrumental y se circunscriben a cuando llegan los momentos de comunicación electoral. En este sentido también se usan las redes sociales como un canal para la transmisión de actos y noticias, seguimiento de congresos o de publicación de fotografías en internet desde dentro o cerca de la noticia.

También los partidos políticos, como el caso de Obama o Forzasilvio.it están desarrollando sus propias redes sociales para sus “simpatizantes y afiliados”. La mayoría de ellas son cerradas pero por ejemplo el New Democratic Party (NDP) de Canadá lo lleva más allá con una red social abierta que permite "invadir" el resto de redes sociales. 

Y por último Antoni Gutiérrez Rubí se para en analizar la potencia participativa de las redes sociales. El ejemplo es cómo la iniciativa personal de un diseñador “que Lleida quede identificada con una E tumbada” y a través de la participación de más de 4000 personas que se sumaron en Facebook la iniciativa llega a los políticos que la asumen y queda integrada en la señalética a partir de entonces.

Tras estos ejemplos el ponente plantea una reflexión final: cada vez tenemos más memoria y cada vez todo es más frágil, lo breve y lo rápido gana la batalla a lo denso, si la política no recuerda, no atiende a lo complejo, podemos volver a cometer los errores del pasado. Ante la fragmentación la política tiene que dotar de sentido a todos los fragmentos, saber reconstruir un sentido a la complejidad. Hay que saber hacer construcciones pero no entender que hay un único rompecabezas posible, no, hay que entender que los fragmentos somo como un tamgram, entendido como puzzle de muchos puzzles, aquel que recoja los trozos para darle sentido habrá asumido una nueva práctica de ciberactivismo político frente a la “ola del tsunami”. Porque hacen falta activistas que sepan enlazarse, relacionarse, coalicionarse...

Y con el “nacimiento del ciberactivismo político " lo que plantea Antoni Gutiérrez Rubí es que la superficialidad del mensaje debe ser rebasada por el debate ciudadano y los partidos son un agente más de la complejidad pero no el único. “No podemos dejar la política a los representantes políticos” es un derecho y un deber ciudadano el participar de la política.

Crónica escrita por Pedro JIménez | ZEMOS98

 

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